Consumer Reports Health Survey: El 78 por ciento de los encuestados con depresión o ansiedad usó antidepresivos

 

A los pacientes en terapia conversacional les fue tan bien como a aquellos sólo recibiendo medicamentos; los encuestados estuvieron igualmente satisfechos con psicólogos, trabajadores sociales o terapeutas con licencia

 

YONKERS, Nueva York, 1 de junio /PRNewswire-HISPANIC PR WIRE/ — Reflejando el tremendo crecimiento en el uso de antidepresivos, a casi el 80 por ciento de las personas en busca de tratamiento para la depresión o la ansiedad se le prescribió antidepresivos, según una encuesta reciente a suscriptores de Consumer Reports (CR).

 

El reporte también encontró que la ansiedad está en aumento. De los 1,500 suscriptores que buscaron tratamiento, 58 por ciento había experimentado ansiedad, un aumento con respecto al 41 por ciento en 2004 cuando CR encuestó por última vez a los suscriptores sobre estos padecimientos. El reporte está disponible en www.consumerreportsenespanol.org.

 

La encuesta de 2009 permite echar un vistazo a cómo se practica en el mundo real el tratamiento de la salud mental, y además califica los medicamentos que los lectores encontraron efectivos. La encuesta encontró que los antidepresivos más antiguos, y frecuentemente menos caros, conocidos como inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (SSRI por sus siglas en inglés) como Lexapro, Celexa, Prozac y Zoloft funcionan igual de bien, y con menos efectos secundarios, que los medicamentos más novedosos y más costosos conocidos como inhibidores de la recaptación de la serotonina y la norepinefrina (SNRI por sus siglas en inglés)como Cymbalta y Effexor. Los SSRIs y los SNRIs atacan la depresión mediante la alteración de los niveles de determinadas sustancias químicas en el cerebro.  

 

Algunas buenas noticias: los efectos secundarios de índole sexual parecen ser menos comunes que los de la encuesta del 2004, posiblemente porque las personas están tomando medicamentos como bupropión (Wellbutrin y genérico) el cual tiene menos efectos secundarios sexuales que los SSRI y los SNRI, o porque están añadiendo otro fármaco, como puede ser sildenafil (Viagra), como un antídoto contra los efectos secundarios sexuales.

 

Los lectores califican a los antidepresivos: Consumer Reports pidió a los lectores que tomaron medicamentos para la ansiedad, la depresión o ambas durante los pasados tres años que los calificaran. Las respuestas se basan en 1,386 experiencias.

 

Cuando se les pidió que calificaran los antidepresivos, 53 por ciento de los encuestados tomando los SSRI dijeron que les ayudó "mucho". Los SNRI no fueron superiores, sólo 49 por ciento de los encuestados reportaron que ayudaron "mucho". En lo que respecta a los efectos secundarios, los SSRI se comportaron mejor que los SNRI con 31 por ciento de los encuestados informando efectos secundarios de índole sexual, 16 por ciento informando subida de peso, y 12 por ciento informando problemas para dormir. Entre aquellos tomando los IRSN, 36 por ciento informó efectos secundarios sexuales, 22 por ciento informó subida de peso, y 16 por ciento informó problemas para dormir.  Bupropión, que no es un SSRI ni un SNRI, ayudó "mucho" al 48 por ciento de los encuestados. En cuanto a efectos secundarios sexuales y subida de peso, fue mejor tolerado que los SSRI y los SNRI.

 

 

Los fabricantes de medicamentos dedicaron casi $300 millones en 2009 en publicidad para los dos antidepresivos más recientes: duloxetina (Cymbalta: "Cuando está deprimido, ¿adónde quiere ir? A ningún lugar".) y desvenlafaxina (Pristiq: "Me siento como si tuviera que darme cuerda sólo para levantarme de la cama".).  "Las compañías farmacéuticas van a beneficiarse más si convencen a los consumidores de que los medicamentos son la única respuesta a la depresión y a la ansiedad, y que los medicamentos más novedosos y más caros son una mejor alternativa respecto a los medicamentos más antiguos y sus contrapartes genéricas", señaló Nancy Metcalf, editora principal de programa de Consumer Reports Health.  "Nuestra encuesta muestra que una combinación de terapia y medicamentos trabaja mejor, y que a pesar del intenso bombardeo publicitario al que están sometidos los consumidores, no hay evidencias de que medicamentos más recientes como Pristiq y Cymbalta sean más efectivos que medicamentos más antiguos en su clase".

 

La terapia conversacional ofrece dos ventajas sobre los medicamentos: no tiene los efectos secundarios de los medicamentos y son herramientas que se pueden usar durante mucho tiempo.  La misma recibió altas calificaciones por parte de los participantes en la encuesta de CR y el 91 por ciento dijo que la terapia mejoró "mucho" o "algo" las cosas.  Las personas que se mantuvieron con terapia conversacional durante al menos siete sesiones tuvieron resultados considerablemente mejores que aquellas que sólo fueron a seis sesiones o menos.  Y lo que es más, en una escala midiendo resultados generales, alcanzaron una puntuación tan alta como las personas tratadas principalmente con medicamentos.

 

Sin embargo, el tipo de terapeuta no fue tan importante: los que consultaron a psicólogos (doctorado en psicología), trabajadores sociales (maestría en trabajo social), o consejeros profesionales con licencia (L.P.C., por sus siglas en inglés) todos informaron los mismos niveles de satisfacción. 

 

Consejos para controlar la ansiedad y/o la depresión:

 

– Invierta en terapia conversacional: Dependiendo de la severidad de sus síntomas, la terapia pudiera ser un buen primer paso.  Y, siempre habrá tiempo para hablar con su terapeuta sobre la adición de un medicamento.

 

– Cuando de antidepresivos se trata, un tamaño no sirve para todos: De acuerdo con los encuestados, la mediana del número de medicamentos probados fue tres, por tanto es importante que esté preparado para tantear un poco en el camino a encontrar el tratamiento adecuado para usted.

 

– Qué probar primero: Según Consumer Reports Best Buy Drugs, bupropión, citalopram, fluoxetina, y sertralina genéricos están entre las mejores opciones iniciales a considerar. Consulte con su médico acerca de comenzar con la dosis más baja posible y si no observa avance en 6 a 8 semanas, hable con su médico acerca de una dosis más alta o de un fármaco diferente.

 

– Espere algunos efectos secundarios:  La encuesta muestra que los efectos secundarios son mucho más comunes que lo que se indica en el encarte dentro del paquete que los consumidores reciben cuando les preparan sus recetas.  Por ejemplo, las tasas de efectos secundarios sexuales informadas para los ISRS y los IRSN (véase la tabla anterior), fueron más del doble de las informadas por las compañías farmacéuticas, las cuales pueden elegir cuidadosamente participantes que pudieran ser menos propensos a experimentar reacciones adversas.

 

El reporte también ofrece consejos sobre cómo pagar por el tratamiento de su depresión y/o ansiedad:

 

– Aproveche una cuenta de gastos flexible, si la tiene.

 

– Si tiene que pagar de su bolsillo y tiene ingresos limitados, pregunte si su terapeuta le dará un descuento con respecto a la tarifa regular.

 

– Esté al tanto de una nueva ley que está programada para entrar en vigor el 1 de julio del 2010. La misma requerirá que los planes de salud de grupo que ofrecen cobertura de salud mental traten esta de la misma forma que lo hacen con otros tipos atención médica. Esto significa que no pueden cobrar copagos y deducibles diferentes por tratamiento de la salud mental, o dejarle fuera después de 20 consultas de terapia si ellos permiten consultas médicas ilimitadas por otros padecimientos.

 

Julio de 2010

 

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Fuente: Consumer Reports Health
 
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