¿Qué hacer para mejorar el clima laboral, cómo y dónde?

Sin importar el tipo de producto o servicio que ofrezca una empresa, una industria o una institución, sus miembros siempre estarán ante la posibilidad de ser protagonistas o víctimas de situaciones que generan situaciones incómodas, tanto personal o grupal. Hechos o circunstancias que poco a poco se reflejarán en la productividad.

Rumores, chismes, incumplimientos de contratos, desconocimiento de los objetivos de sus directivos y otras tantas razones van afectando la relación de cada colaborador con sus supervisores inmediatos. Y a medida que pasa el tiempo esto golpea de una manera contundente la relación del individuo con la organización y sus compañeros.

Uno de los síntomas más evidentes y comunes es la desmotivación, una señal que además es súper contagiosa. Frente a este escenario urge cambiar el rumbo y surge una interrogante; ¿cómo mejorar el clima laboral?

Para lograrlo no existe una receta única, porque cada grupo de trabajo y cada individuo es distinto, pero podemos ver que los gerentes de recursos humano o talento humano, como se usa cada vez con más frecuencia, siguen algunas estrategias como son: Reducir la preocupación de los empleados ofreciendo un ambiente de trabajo seguro; Promover el bienestar, la salud y hasta la ergonomía de los trabajadores; Propiciar un ambiente favorable, donde primen el respeto, la colaboración y la diversidad; Promover la capacitación; y dar el reconocimiento justo a cada persona. Además, es importantísimo el cumplimiento de las ofertas hechas.

Estos esfuerzos por mejorar el clima laboral aunque se generan e impulsan desde las oficinas de RRHH no son exclusivas de las mismas y necesitan del apoyo de otras áreas de la empresa, para su ejecución, control y medición, para saber si se va por buen camino.

Líneas arriba vimos algunas acciones que nos hablan de lo qué se debe hacer, pero cómo y dónde hacerlo sigue sin responderse. Una de las maneras del cómo lograrlo es con una relación 1 a 1 que parte inicialmente desde el liderazgo, debemos conocer a cada jefe, sus aptitudes y actitudes de cara a su equipo, ver su capacidad de motivación para lograr el desempeño deseado de los talentos a su cargo. 

Y al hablar de una relación 1 a 1 estamos hablando de comunicación, constante y efectiva. ¿Dónde la hacemos? En todo lugar, en todo ambiente en el que la persona esté presente. Algo que cada día es más difícil, tomando en cuenta la siempre creciente movilidad que algunas funciones laborales requieren como por ejemplo en la fuerza de venta que se despliega en una ciudad, una región, un país o a lo largo y ancho de un continente. Pero también en una dinámica que gracias a la tecnología nos permite trabajar desde la casa o cualquier lugar que nos brinde comodidad y no ya en una misma oficina. Los equipos de trabajo ya no están dentro de las mismas 4 paredes.

Es por ello que la mejora del ambiente pasa por una buena y efectiva comunicación laboral, que en la actualidad además tiene que ser cercana, constante e inmediata. El colaborador debe estar informado de todo lo que ocurre en la organización, los contenidos deben ser capaces de apagar el fuego que enciende cada rumor, no debe dejar espacio a la incertidumbre. Asimismo, la comunicación debe ir acompañada al reconocimiento individual y grupal, debe celebrar el cumplimiento de metas.

Aquellas carteleras ubicadas en los pasillos de mayor tráfico de una empresa, en los comedores frente a los ascensores o dentro de éstos siguen siendo necesarias, pero por lo que hemos expuesto anteriormente, muchos ambientes de trabajo ya no tienen esos pasillos y los colaboradores están al frente de sus ordenadores o de otras pantallas, como las de las tablets y las de los smartphones. Así que debemos comunicarnos e interactuar con nuestra gente allí dónde ellos tienen fija su mirada la mayor parte del día.

En conclusión, la buena comunicación es esencial para un buen clima laboral.

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